Leer un bote de pintura: 7 claves para elegir colores de calidad
¿Quién no se ha sentido alguna vez abrumado ante la impresionante pared de colores de una tienda de materiales artísticos? Entre las diferentes marcas, calidades y envases, es fácil sentirse perdido. Sin embargo, cada tubo de pintura es una auténtica mina de información. Este artículo le revelará 7 datos clave, a menudo desconocidos, que se esconden en estas etiquetas y que transformarán radicalmente su forma de elegir los colores, permitiéndole realizar compras más inteligentes y dominar sus mezclas como nunca antes.
1. Calidad «Extra-Fina»: Por qué la pintura más cara puede ser la más económica
La primera distinción que hay que conocer es la que existe entre la pintura «fina» y la «extra fina». La diferencia fundamental radica en la concentración y la calidad de los pigmentos. En una pintura extra fina, la mezcla de pigmento y aglutinante se tritura durante más tiempo y más finamente, lo que confiere a la pasta una cremosidad y una pureza superiores.
Contrariamente a lo que se podría pensar, una pintura extrafina contiene hasta el doble de pigmentos que una pintura fina. Gracias a este mayor poder colorante, basta una pequeña cantidad de pintura extrafina para conseguir la misma intensidad de color. A largo plazo, a pesar de su mayor precio de compra, puede resultar más económica.
2. El número de serie: el secreto detrás de precios tan diferentes
Solo en las pinturas de calidad extrafina encontrará un número de «serie». Es fundamental comprender que este número (Serie 1, Serie 2, Serie 3, etc.) no refleja en absoluto la calidad de la pintura, sino únicamente el coste del pigmento utilizado para fabricarla.
Los pigmentos más comunes se clasifican en la Serie 1, mientras que los pigmentos raros y costosos se encuentran en las series superiores. Así, un tubo de la Serie 1 puede costar 5 €, mientras que el mismo formato de la Serie 6 puede alcanzar los 35 €. Pero entonces, ¿por qué este concepto de serie no se aplica a las pinturas finas? Simplemente porque la cantidad de pigmento que contienen no es lo suficientemente importante como para influir en el precio final del tubo. No se preocupe: en la mayoría de las gamas extrafinas, más de la mitad de los colores pertenecen a la Serie 1.
3. El «Color Index»: el nombre real de tu color.
El «Color Index» es un código internacional (por ejemplo, PB para Pigment Blue, PR para Pigment Red, PY para Pigment Yellow, seguido de un número) que revela la composición pigmentaria exacta de tu color. Es la información más fiable que encontrarás en tu tubo.
¿Por qué es tan importante? Porque los nombres comerciales de los colores suelen ser engañosos. Hace mucho tiempo que los fabricantes dejaron de añadir polvo de momia al «marrón momia». Para un artista, ofrece dos ventajas importantes:
• Permite distinguir un color monopigmentario (un solo código) de un color compuesto (varios códigos). Los colores monopigmentarios son infinitamente superiores para realizar mezclas claras y luminosas.
• En un color compuesto, el pigmento que aparece en primer lugar es el que está presente en mayor cantidad. Es un detalle que solo conocen los expertos y que permite anticipar mejor el comportamiento del color.
4. Resistencia a la luz: la clasificación en la que 1 es mejor que 5.
La «resistencia a la luz» (lightfastness o permanencia) se refiere a la capacidad de un color para resistir la decoloración causada por los rayos ultravioleta. Es una garantía de la longevidad de su obra.
A veces encontrará una clasificación por estrellas, propia del fabricante. Es mejor confiar en la clasificación oficial de la ASTM (American Society for Testing and Materials), indicada en números romanos. Y aquí es donde se encuentra el punto más contraintuitivo: la escala va de I a V, pero I representa una resistencia excelente, mientras que V indica una resistencia muy baja. En otras palabras, cuanto mayor sea el número, menor será la calidad. Para garantizar que sus obras no se decoloren con el tiempo, opte siempre por colores con una clasificación I o II.
5. La opacidad de la pintura
El pigmento no solo da color a la pintura, sino que también le confiere su opacidad, es decir, su poder cubriente. Se distinguen tres niveles: transparente, semitransparente y opaco.
Es fundamental comprender que ningún nivel es «mejor» que otro; la elección depende totalmente de su técnica y del efecto que desee conseguir.
• Transparente: ideal para la técnica del velado, que consiste en superponer finas capas de color translúcido.
• Opaco: preferido para la pintura «alla prima» (en una sola capa), al estilo de los impresionistas, para un resultado más directo y cubriente.
Para reconocer la opacidad en un tubo, hay dos indicaciones: las letras (T para transparente, O/T para semitransparente, O para opaco) o un pequeño símbolo cuadrado. Si el cuadrado es blanco, el color es transparente; si es medio negro, es semitransparente; si es completamente negro, es opaco.
6. Color verdadero frente a imitación: la trampa que hay que evitar en las mezclas
Aquí es donde toda la información anterior cobra sentido. Seguramente ya haya visto dos tubos de color casi idéntico, pero con un precio radicalmente diferente. Uno es un color «auténtico» y el otro es una imitación, a menudo denominada «tono», «sustituto» o «hue» en inglés.
Tomemos como ejemplo el azul cobalto. El tubo «auténtico» está fabricado con un único pigmento de cobalto, raro y caro. La imitación, o «tono», tiene el mismo matiz, pero está fabricada a partir de una mezcla de varios pigmentos sintéticos menos costosos. En apariencia, los colores son similares, pero su ADN es totalmente diferente, lo que se revela en las mezclas.
Al mirar las etiquetas, se descubre la trampa:
• La serie: el azul cobalto auténtico estará en una serie alta, mientras que su imitación estará en la serie 1.
• El índice de color: el color auténtico será monopigmentario. La imitación, por su parte, mostrará una lista de tres pigmentos diferentes.
• La opacidad: el pigmento auténtico de cobalto es semitransparente. La imitación, para obtener el mismo tono cubriente, suele contener un pigmento blanco, lo que la hace opaca.
Esta comparación es la prueba definitiva: saber leer un tubo te permite comprender por qué un color es caro, cómo se comportará en tus mezclas y si realmente se adapta a tu técnica.
7. El número de lote
Si observa atentamente el pliegue en la parte superior del tubo, verá un pequeño código grabado. Se trata del número de lote.
Su función es puramente técnica. Si alguna vez encuentra un defecto de calidad en su pintura, deberá comunicar este número al fabricante. Le será útil para identificar la fecha de fabricación de su color y localizar el lote en cuestión. Un detalle discreto, a menudo reservado a los iniciados, pero que garantiza una trazabilidad perfecta.
A tener en cuenta:
Saber leer e interpretar estos códigos, desde la concentración de pigmento hasta la resistencia a la luz, le permite tomar decisiones más inteligentes, más económicas y, sobre todo, más creativas. Nunca volverá a ver una sección de pintura de la misma manera.